Eva es muy sentida.
Mirada efímera.
Eclipse solar.
Corazón gorrión que necesita abrigo.
(Ay, mi chiquita, ojalá pudiera en brazos tomarte,
por un instante.
Pero ya pasó la edad de bebé y
llegué tarde).
Cuando niña no le agradaba el dulce.
Lo recuerdo perfectamente.
Siendo un Sugus.
Y la recuerdo también mirándome
Con esos ojos de ver bondades.
Y atentamente.
Palpitante anhelo en el presente
por ser libre
y ser ella.
¿Qué buscará hoy Eva?
Caja de música sin letra,
resonando a distancia.
¿Alguien que tenga oídos la escucha?
Su canción es melodía pura y muda.
Mil lágrimas lloradas
¿Quién se las secó?
Abrazos de amor partidos
como ramas de árbol secas
luchará a brazo partido por la justicia
en esta tierra.
Mariposa multicolor que nunca gusano antes.
Su aleteo podría producir un tsunami en
el lugar más lejano del mundo.
Aunque ella no lo crea..
Nunca se dejará comprar por nadie.
Sus sentimientos has de ganarlos.
Pausadamente.
No la persigas que echará a correr.
Como un conejito a su madriguera.
Donde su hermano la espera.
Gordita, le dice, cariñosamente.
Que no es obesa.
Pero tampoco la pierdas de vista.
Podrías no volver a encontrarte con ella.
Hoy el sol es radiante.
Mira a ver su sonrisa...
Eva.
Voluntad y lealtad férreas,
como el diamante.
Ángeles Córdoba Tordesillas