¿Compararme a mí, escribiendo, con Bukowki?
¿Cómo me puede alguien insultar con tamaño halago?
Solo se le ocurriría a él, que es
como es.
Único y singular.
Pajarito libre.
Genuino.
Que dice lo que siente, que
siente lo que piensa.
Que es valiente para expresar sus ideas,
le guste a quien le guste.
Que no ofende a quien puede
sino a quien necesita sentirse ofendido.
Que vuelca en cada momento su efímera
humanidad y su infinita divinidad.
Y, conociéndole un poquito,
es posible que no crea en lo divino pero
es que él lo es.
¿Y cómo se lo digo, sencilla y directamente,
sin también ofenderle con el mismo cariño
que me ofende él?
En fin, se lo diré, como sé,
ni más ni menos…
Atizando con palabras su
gran corazón de animal salvaje que
también tiene mucho de niño.
A Carlos S-alas
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